¿Por qué los muebles se convierten en parte de tu familia?
¿Te has fijado alguna vez en que las familias no le ponen un apodo a esa mesa y esas sillas de aglomerado que se tambalean, y que el tío Charlie se cayó y rompió la silla en la cena de Acción de Gracias del año pasado, y que al final tiraste esa mesa de aglomerado y viniste a comprar una de verdad?
¿Te acuerdas de la mesa del comedor de la abuela? No se habla de eso, pero cuando compres muebles de madera maciza, te acordarás de la mesa de la abuela, porque seguirás comiendo en ella y seguirás venerando el sitio donde la abuela se sentaba cada Acción de Gracias. Esos son recuerdos familiares que no tienen precio.
Recordarás dónde se sentaba el abuelo.
Recordarás aquella cena de Navidad en la que sirvieron ese pavo increíble del que todo el mundo hablaba y que estaba tan bueno. Recordarás el momento de la celebración de la boda, cuando toda la familia estaba allí reunida.
Cumpleaños, graduaciones, días festivos, celebraciones, incluso momentos difíciles, todo ello tiene lugar en esa mesa de comedor.
Por eso creo que cada pieza debe ser lo suficientemente bonita y resistente como para formar parte de la historia de tu familia. Está fabricada a mano para que se transmita de generación en generación y se atesoren esos recuerdos, y tu familia conservará esos recuerdos en esta mesa de comedor durante toda la vida.
¿Y mereció la pena?